17/09/2008

Escaleras de caracol

Me angustian las escaleras de caracol. Son tristes, tienen algo de melancolía, y una pizca de languidez, decaimiento y desánimo.

Cuando veo una de estas escaleras me pregunto que clase de imitación barata de la forma del ADN quisieron hacer. Solo sirven para que uno se maree y pierda el equilibro. Además tienen huecos y espacios por todos lados que invitan a que se nos desparrame algún objeto. Como si fuera poco estas escaleras son totalmente enemigas de quienes las usan; al ser de metal siempre están frías y si uno las circula descalzo no solo corre el riesgo de resfriarse sino también de pincharse los pies con esa chapa antideslizante con la que hacen los escalones. Y olvídense de subir algún objeto grande o pesado. Sin ánimo de ofender, el sistema debería ser declarado obsoleto, arcaico, caduco y anticuado.

Pero mucho más me angustia cuando en FOX disminuyen contundentemente el volumen de los Simpsons durante los primeros segundos luego de volver de un corte publicitario.